martes 17 de agosto de 2010
Julio
Puse antes que mis vacaciones me traen reciuerdos de playas, de risas, de mi casa del campo, de las montañas....Hoy, que Julio está con su padre y a lo mejor no le veo en dos días, me he dado cuenta de lo equivocada que estaba. La constante en este verano ha sido mi hijo. Mi hijo y su alegría. Mi hijo y sus bromas. Mi hijo y sus "no tengas miedo mami, que yo estoy contigo". Mi hijo y su paciencia con esta madre a veces medio ida. Mi hijo y su amor a toda su familia. Mi hijo y sus juegos, su vitalidad, su imaginación. Mi hijo y su sabiduría. Ha habido momentos en los que he tenido ganas de estar sóla. Pero en realidad, si soy honesta, nunca por él, eran mis problemas solamente. Si algo he hecho bien en esta vida, si algo me salió bien (muchas cosas, en realidad) la mejor y más valiosa es mi hijo. Él me dice que me quiere más que yo a él. Cuando sea mayor y tenga hijos verá que mi amor por él es infinito. Ojalá eso le sirva para ser fuerte, para crecer y , cuando esté preparado, volar bien lejos sabiendo que su madre siempre siempre estará con él.
Gracias, hijo mío, por este verano lleno de tantos recuerdos preciosos. Un beso de tu madre
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